En las cocina hay ratas.
Comprar veneno.
Para ellas
y para mí.
Hoy me levanté a las tres de la tarde.
No podía tenerme en pie.
El whisky de ayer.
Fui a la cocina
y me serví otro whisky.
No puedo ponerme los pantalones.
Tengo mucho frío.
No voy a salir de la cama.
Me pregunto para qué escribo.
¿Para matar el tiempo?
¿Para olvidarme de mí?
Dejé de estar en mí.
Todo es inútil.
Me repito.
Voy a tomar mate
y fumar.
Nadie vendrá.
Nadie estuvo acá.
Mi vida es adiós.
Mi cuerpo se aleja de mi cuerpo.
Me voy
sin saber a donde.
No puedo salir de la cama.
No quiero desnudarme.
No quiero bañarme
No quiero,
Voy descalso de la pieza a la cocina.
Ya sé lo que voy a hacer.
Mi cuerpo está agotado.
Sé que nada cambiará,
solo me espera el mate.
No puedo pedir ajuda.
No quiero escuchar otra voz.
Miro mis pies.
No sé si me pertenecen.
Mi casa ya es un desierto,
pero no es una metáfora.
Yo lo sé.
Camino y no dejo huellas.
Ninguna flor cuida mi pasado, Charly.
Solo yuyos
y más yuyos.
También algunos soretes de perros.
Otra vez una mañana.
Para colmo, sol.
Voy a bajar la persiana.
No voy a levantarme hasta la noche.
En las figuras del humo un sapo reventado.