sábado, 31 de marzo de 2018

EXCRITURA A MI PADRE

Abierto como el joven mar
siempre se despierta un poco más temprano,
y así disfruta un ratito
antes de los gallos y el sol.

No importan los vientos
ni los temores de terribles tormentas,
Nico ya entró en la vida
y otra vez, apurado, sale para el trabajo.

Al cruzar General paz aun ve
a la bella pobreza de su Andalucía,
las travesuras con sus hermanos y su madre:
la misma patria para el sacrificio.

Hasta que le duelen las manos,
las piernas, las tijeras y el peine
y la luna le guiña un ojo
no descansa, no come, no piensa, no termina...

Miles y miles de días iguales,
más las mujeres y amigos y asados y vinos;
él es el peluquero del mundo
y si gana Boca lo bendice el domingo.

Abierto como el viejo mar
nada en la espuma de de sus sueños;
y agradece el estar de los dones
por la rutina eterna de la próxima mañana
EXCRITURA DE MI MADRE

Mi madre siempre vivió en una auténtica telenovela,
cualquiera o todas al mismo tiempo;
lejos de estar alienada o simplemente loca,
sufría y gozaba cada instante, no le importaba la pantalla.

Sin darse cuenta solo creyó en el Amor
(o no imaginó otro Dios);
incluso al buscar la palangana y la Gillette
para depilarse sin pudor las piernas en el living.

Para ella, todos los niños eran hermosos
y nunca simulaba al besarle las mejillas;
aunque podía mentir, insultar los cielos y perderse
en los relatos digresivos de sus anécdotas cotidianas.

Su ingenuidad y su sordera invitaban a los chismes
y los chiste groseros de su amiga Pepa,
¡cómo estallaban las carcajadas de esas brujas
entre las dóciles paredes de la peluquería del barrio!

Mi madre murió humillada por el cáncer,
pero fue más digna que sus heroinas;
hasta en los trágicos momentos del final,
cuando se le deshacían los huesos, ella sabía sonreír.

Yo le escuché le último suspiro,
bebió una cucharada de morfina y expiró;
muchas noches la recuerdo en esta misma cama,
y antes de dormir veo la tele para estar cerca de su ausencia.

viernes, 30 de marzo de 2018

42

Todos los habitantes de este mundo en la calle Florida. Apenas se asoma de la estación Perú, el ritmo empuja hacia una red de cuerpos y publicidades. Yo tampoco puedo detenerme, ya soy parte de la corriente sin ser los otros. ¿Me convertiré en aquel hombre de la multitud que descubrió Poe?
Pero tampoco -no exageremos- es la versión capitalista de uno de los círculos del infierno, a pesar de las insoportables vidrieras, también hay miradas, temores, voces...Además, todos caminan muy apurados, inquietos, casi desesperados y eluden sin disimulo a su sombra para llegar al lugar del mero estar.



FIN
41

Aunque el hecho era algo más que extraño, el ya lo había visto en un cuento. Solo que en este caso no era necesaria ninguna ampliación, todo era mucho más sencillo: cada detalle de la foto todavía estaba vivo. Y ocurría en ese instante: era el día de su bautismo, la mamá le arreglaba el conjuntito celeste, su padre reía y apuraba un cigarrillo, el padrino ya elegía su lugar: de a poco se acomodaban frente a la iglesia de Luján y él sentía el beso amoroso de su madrina antes de cargarlo en sus brazos. Así es el tiempo, el pasado está oculto en las imágenes del presente, siempre.
40

A la buena de Dios no le importa la sombra de la mugre que se junta bajo la cama, aunque haya que vestirse parar ir a trabajar. Y menos una media, la única; lo demás está resuelto.  Entonces, al asomarse solo se ven un par de zapatos viejos, un posible enchufe, ¿un corpiño?... Por suerte esa cucaracha muerta evita la pregunta por la dueña ni las circunstancias.Pero no son otros los recursos para empezar el día; además, la vida entera vale por esos detalles que apenas se observan a la altura del suelo, mas cerca o más lejos, nosotros, las mínimas verdades y a veces una esperanza.Así que habrá que agacharse y estirar la mano hasta ese rincón, quizás sea el milagro de un bollito de lana. Al sentarse satisfecho y aliviado en la cama ya no importa el estruendo del estornudo ante el polvo del exitoso rescate, la catástrofe pudo vencerse héroicamente y no se perderá el presentismo; apenas un sacudón y tratar de no oler, que el pie se la aguante, rápido porque ya es la hora para salir a trabajar, como sea, a la buena de Dios.

jueves, 29 de marzo de 2018

39

Viejo y sordo, después de soportar los vientos de la catástrofe, el ángel de Paul Klee permanece inmóvil, sentado en el sillón de su propia desolación. Solo a veces mira la televisión, pero nunca entiende las noticias. Así que prefiere contemplar la pantalla apagada, gris, reconocer allí su rostro y esperar que alguien, alguna vez, logre pintar resignado ese cuadro: el fracaso de la redención.
38

Quizás la representación sean las imágenes que dominan las percepciones, esa inexplicable pérdida que suele mirarnos con otros ojos.No lo afirmo ni lo niego, apenas lo puedo pensar.
Solo me animo a decir que ayer, en Sarandí y Lavalle, entre trapos y diarios, vi a un hombre inmóvil y absolutamente frío. Y no pude ni siquiera cerrarle los ojos; entonces pregunto, ¿qué representa?