jueves, 30 de noviembre de 2017

9

Un cacharrito quebradizo a cualquier golpe,
a la destrucción fatal,
un instante y miles de pedazos
sin forma, mudos, apenas la nada.
Esta es la simple respuesta
ante la incertidumbre de cada latido,
la efímera alegría,
su certeza única de mortal tristeza.
Ahí lo ves, te ves... siempre
en el último borde de la vida, un cacharrito

miércoles, 29 de noviembre de 2017

8

Inútil es esconderse en la ingenua ilusión,
negar las sombras,
no sirve creer en esa fantasía,
ese falso milagro:
lo peor,
siempre llega a suceder.
A cualquiera,
y puede ser en el comienzo
o en el final,
su dolor
apenas se oculta en el espejo,
la sorpresa
solo demora el insoportable llanto,
nuestro desconsuelo.
Ah, viejo Séneca,
vos siempre lo supiste, lo escribiste, lo viviste.
7

Acaso tus sabias palabras
aun sobreviven;
tanto tiempo, tanto,
¿quien recuerda la virtud?
Pero ya no es la ira,
el peor de los males.
Al fin venció la razón:
fría, exacta, pura...
sin ningún sentimiento.
Ella es el exterminio.
Igual no te equivocaste,
solo creías en los hombres.

martes, 28 de noviembre de 2017

6

Imaginamos una solución tras otra;
dudamos y, seguros,
desechamos lo que buscamos;
insistimos
para decidir y continuar...
Tan débiles, siempre el huir de la vida.
5


El sabio vivirá mientras deba, no mientras pueda...
Quizás, yo no lo sé,
tan dura y simple sea la verdad.
Claro que la elección es más que valiente;
pero son demasiados
los mortales que apenas pueden vivir.
Así que, viejo Séneca, te pregunto:
¿cuál es la mayor virtud: ser sabio o ser humano?
4

Ese único puerto que se busca sin buscar,
el último;
la insensatez del viaje,
nuestro navío,
escollos, esperanzas, espumas,
días y noches.
Apenas una metáfora,
casi nada;
toda la vida
hay que aprender la verdad de la muerte.
3

¿Acaso el sol, único, se sostiene sin la luz?
El laurel del jardín,
sus colores de pájaros,
la gloría olvidada de las estatuas,
un melodía de Mozart,
ese ranchito de chapas y cartón,
una mirada al horizonte,
cada galaxía,
un simple latido;
nada por sí mismo tiene la fuerza para vivir.