A LA BELLA ISABEL PISANO
Ella solo se enamoró, así de simple.
Pero él era su pueblo,
el dolor de la historia,
apenas la ternura clandestina.
A veces no se olvidaba de ocultarlo.
Le hacía preguntas tontas,
miraba sus ojos,
esperaba siempre su llamado.
Así descubrió el corazón de Arafat.
Tardó algunos años,
pero ahora lo sabe...
Son esas cosas del amor.
Ella le contó la verdad a todo el mundo.
martes, 31 de octubre de 2017
PARA LEER A ALTHUSSER
Creo que no vale la pena escribir más tonterías,
además, ya no sirve para nada.
Si apenas leí a Platón, Spinoza, Marx,
bah, intuía sus propios delirios.
Tan simple, esa era mi teoría, real y falsa:
una filosofía como dominación
tanto del sí como del todo...
A muchos les interesó, lo lamento;
Después supe la verdad
-ya demasiado un tarde-... el horror;
Pero no quise engañar a nadie:
yo aun les tenía mucho miedo a papá y a mamá.
Creo que no vale la pena escribir más tonterías,
además, ya no sirve para nada.
Si apenas leí a Platón, Spinoza, Marx,
bah, intuía sus propios delirios.
Tan simple, esa era mi teoría, real y falsa:
una filosofía como dominación
tanto del sí como del todo...
A muchos les interesó, lo lamento;
Después supe la verdad
-ya demasiado un tarde-... el horror;
Pero no quise engañar a nadie:
yo aun les tenía mucho miedo a papá y a mamá.
FRAGMENTO DE UN POEMA ENTRERRIANO
Como siempre, a Dios lo torean los perros.
Aun no llega el día,
el río apenas suelta un pájaro.
¿Volverá la arboleda?
Allá los maizales y tu casa...
Lejos miro los cristales de la Fuente,
en París o allá, en el campo.
Esos dulces fantasmas,
cerquita del fogón.
Ningún lugar es el lugar,
al fin encontré la sombra del sendero.
Ya caen las últimas estrellas,
Yo solo soy mi silencio y el alrededor, tuyo.
Como siempre, a Dios lo torean los perros.
Aun no llega el día,
el río apenas suelta un pájaro.
¿Volverá la arboleda?
Allá los maizales y tu casa...
Lejos miro los cristales de la Fuente,
en París o allá, en el campo.
Esos dulces fantasmas,
cerquita del fogón.
Ningún lugar es el lugar,
al fin encontré la sombra del sendero.
Ya caen las últimas estrellas,
Yo solo soy mi silencio y el alrededor, tuyo.
VIDA DE SANTO
Todo es más para el penar;
este íntimo pavor,
padecer de lágrimas
y tu ausencia...
A veces, creo
en el aire de las palomas,
las arboledas,
los bosques del estar.
Pero solo son palabras,
apenas
el éxtasis inútil,
ya no existe el encuentro.
Mi única esperanza
sin la esperanza de ver;
el dolor del mal,
ay, vivo mi propia muerte
Todo es más para el penar;
este íntimo pavor,
padecer de lágrimas
y tu ausencia...
A veces, creo
en el aire de las palomas,
las arboledas,
los bosques del estar.
Pero solo son palabras,
apenas
el éxtasis inútil,
ya no existe el encuentro.
Mi única esperanza
sin la esperanza de ver;
el dolor del mal,
ay, vivo mi propia muerte
lunes, 30 de octubre de 2017
MALDOROR DE ESTE MUNDO
Oh, humanos, niños asesinos,
no tiene consuelo vivir esta inmundicia.
Animales sin rastros de justicia,
resentimiento, hipocrecía y odio
¿Qué son dos corazones que se aman?
Ay, mejor guardar silencio.
Algún día al mirar en el espejo,
tu rostro será mi rostro: la venganza.
Inútil cavarse una última fosa,
los crímenes festejan a la eternidad.
¡Prisión terrible!, ¡fatalidad espantosa!...
y esa lágrima pura en una mejilla.
Oh, humanos, niños asesinos,
no tiene consuelo vivir esta inmundicia.
Animales sin rastros de justicia,
resentimiento, hipocrecía y odio
¿Qué son dos corazones que se aman?
Ay, mejor guardar silencio.
Algún día al mirar en el espejo,
tu rostro será mi rostro: la venganza.
Inútil cavarse una última fosa,
los crímenes festejan a la eternidad.
¡Prisión terrible!, ¡fatalidad espantosa!...
y esa lágrima pura en una mejilla.
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