domingo, 29 de octubre de 2017

ACERCA DE LA SABIDURÍA Y EL CRIMEN.

Tanto para decir, tan verdadero, casi imposible;
y ellos te declararon loco de atar.
Se sabe, una tradición
tan antigua como moderna
Inútil hacer una lista,
además, ¿alguien se salva?
Por suerte, a veces se resucita,
al menos un ratito.
Quizás el único infierno
somos nosotros.
Tenés razón, Altusser:
el porvenir es largo, la confesión de los crímenes.

CONTRA NERUDA Y GELMÁN

                                               para Del, el futuro y el pasado

A ninguna palabra;
ese mujer es solo una mujer.

Y todo lo demás,
claro, inexplicable.

Aun la mejor historia,
sería inútil.

Más todavía la poesía,
mera redundancia.

Cosas de la vida;
por suerte, duerme a mi lado.
ESAS CERTEZAS INVISIBLES

Alguien copado, esa vieja frase,
Todavía...¿copado por quién?

No se entiende casi nada,
solo, por supuesto, es una certeza.

Incluso parecen, son normales,
charlan, ríen, lloran, pelean.

Tampoco, nunca, es solo uno,
así la cosa sería más fácil.

De vez cuando aparecen ahí,
puro azar, apenas un momento.

Pero el problema es lo otro,
esa tonta preguntita: ¿quiénes son?


DOS YAMBOS ALITERADOS

Un día él nació en Choele-Choel,
aun nadie sabe donde murió.
Todo lo demás, la vida:
macanas, genialidades, coraje.
También hay leyendas, secretos,
amores, hijas, el ajedrez.
Al final solo escribía cartas,
la utopía de la frase para el otro.
Nació en Choel, qué importa;
si su cementario solo la memoria.
FOTOS DE SUSANG SONTAG

Si se pudiera intentar un gesto
frente a las imágenes, algo.
Las noticias de las guerras,
cada y todos los días y...
Ese infierno es mudo,
¿quién mitiga sus llamas?
Ya nos hastían tantas fotos,
nuestro reflejo en la tele.
Será que el gran espectáculo,
solo es avidez de la miseria.
Ah, tan frágil la memoria.
la mirada se cierra ante el dolor..


MINEROS URBANOS

Al oír el sueño del oro,
vivir el otro del vino.

En esa canción empieza el día,
no entiende ni quiere entender.

No sabe ni el propio soy,
anda por andar, nomás.

En la espera del colectivo,
la ida y la vuelta lo mesmo.

Sorda la vieja zamba,
perdido el único canto.

Todas las calles sin fueguito,
solo arena en la construcción.

Y otra vez esa zamba,
como si fuera su sangre.

Apenitas los caminos, los dos,
y pronto olvida a los mineros.

Ya los ojos sin sueño,
y el vacío en la botella.

..
BIOGRAFÍAS DE OTRO

El tiempo, dicen, murió en abril.
Justo el último día del mes,
para mi cumpleaños.
Aunque se quejen...
ya fue y todo sigue igual.
Yo no lo sé,
escondido en mi memoria,
solo quiero saber
en dónde dormir...
¿Te acordás de la moto?
Ayer atropelló
a los cuentos de hadas.
Vivimos cómodos en la prisión.
A veces quiero volar, ser un barrilete.