miércoles, 31 de mayo de 2017

21

Solo ante el baldío,
de pie,
para deletrear el cielo
20

Bajo el hombre triste, más adentro,
tan lentamente,
el consuelo del poema;

Un sollozo de agua
al revés del cielo,

Solo el niño escucha la orilla,
a punto de miedo,
el otro reflejar.en el reflejo.

Justo el crepúsculo
entre las piedras mudas..

Aun más triste, el hombre,
caído en una coma,
ya olvida la lengua libre de los juncos.
19

Acá, y siempre perdida en mi memoria,
la caricia de la lámpara, llama viva;
apenas unas pocas sílabas
juntan la eternidad de los deseos.
¿Para qué encender la luz
si el llamado viene de la casa?
Ese aroma que mira al crepúsculo
ya imaginado en su ventana,
sin el reflejo de esta nieve, un rezo,
el poema comenzado en otro hemisferio.
18

Inútil lejanía,
la mirada sentada en la plaza.

Tan cerca,
la fuente viva del engaño.

Arco de agua,
ilusión de piedras y ríos.

Sol o noche,
fantasmas de lo inmóvil.

Apenas tiempo,
viajes de la transparencia.

La casa abierta,
vacia sola en mi adentro.

Y tu voz,
las palabras de mi borrador..
17

La verdad apenas hechas de esas imágenes,
como vereda que da al poniente;
desde temprano, siempre, la esperamos
y ahora es de noche
y ni siquiera llegamos a sus pies.
El santo de nuestros sueños
ya se despierta y reza
en un cuerpo fatigado de servir a Dios;
su búsqueda desesperada
hasta en el alto ciprés del campo.
La verdad solo para mirarse a sí misma, ciega.


16

¿Quién es el que llora en el silencio?
Salgo a la noche.
El cielo sigue fijo, ausente.
La vertiente se desliza, fría.
Ya vuelve mi árbol.
Miro las huellas,
apenas versos descalzos.
¿Quién, tan alto, ilumina las lágrimas?
15

He reconocido el lugar
donde se volaban los pájaros.
ese cielo sin límite en las manos.
El oído sobre la tierra:
viento, madrugada, rocío,
los perros en la puerta, nosotros..
Pero ya no dormiré en la casa,
en el sueño de las alacenas,