CONDICIÓN NATURAL
Esa flor,
su fragilidad en el viento.
Tan íntima
y tan ajena.
Somos poco más que aire,
ese aroma.
miércoles, 30 de noviembre de 2016
OJOS DE LA EXCRITURA
Ya cansado o perdido
en Ciudad Evita,
a la sombra larga y breve de una vieja palmera.
La siesta se duerme
en la ausencia de las calles
y el sol estalla ciego ante cualquier referencia.
Es demasiada la luz,
ya desaparecen las casitas,
los jardines, el cielo y todos sus alrededores.
Recién ahora descubro
que los ojos
solo sirven para mirar por única y última vez.
Ya cansado o perdido
en Ciudad Evita,
a la sombra larga y breve de una vieja palmera.
La siesta se duerme
en la ausencia de las calles
y el sol estalla ciego ante cualquier referencia.
Es demasiada la luz,
ya desaparecen las casitas,
los jardines, el cielo y todos sus alrededores.
Recién ahora descubro
que los ojos
solo sirven para mirar por única y última vez.
martes, 29 de noviembre de 2016
EXCRITURA SEMINAL
Verdes aun, varios tomates insisten en el nacer;
solo necesitan del agua, el sol y apenas una pocas palabras.
Recién, entre las hojas acaricié su piel,
demasiado joven, tensa, sin marcas de ninguna historia.
A pesar del milagro, sentí algo de pena
o una inocencia ajena ante esa pura confianza de la vida.
Sé que pronto cambiará su color y su destino;
ya no serán una ilusión: caerán, ellos también, en la realidad.
Verdes aun, varios tomates insisten en el nacer;
solo necesitan del agua, el sol y apenas una pocas palabras.
Recién, entre las hojas acaricié su piel,
demasiado joven, tensa, sin marcas de ninguna historia.
A pesar del milagro, sentí algo de pena
o una inocencia ajena ante esa pura confianza de la vida.
Sé que pronto cambiará su color y su destino;
ya no serán una ilusión: caerán, ellos también, en la realidad.
EXCRITURA DE WALLACE STEVENS
Este sol de otoño
como un último poema, pasa y calla.
Apenas suspira el viento,
entre el adiós y la ausencia del adiós.
Lejana o imposible,
solo una paloma tiembla en el aire.
Ese dolor de las hojas
en el huellas frías de la otra vereda.
Todo puede ser el final,
ya las nubes grises cantan a la muerte.
Este sol de otoño
como un último poema, pasa y calla.
Apenas suspira el viento,
entre el adiós y la ausencia del adiós.
Lejana o imposible,
solo una paloma tiembla en el aire.
Ese dolor de las hojas
en el huellas frías de la otra vereda.
Todo puede ser el final,
ya las nubes grises cantan a la muerte.
ARTAUD
Vos sabías que todas las preguntas
y la pregunta,
solo responde al disparo de la locura.
No soportabas la burla de los sabios,
esa fuerza
tan negra, tan tramposa, brutal.
Menos aun la condena del cuerpo,
el espanto de vivir
y su gran chimenea para la muerte.
Y podías ver el culo de esa rata
que cuelga
entre los dientes más sucios del ser.
Vos naciste de tu propio dolor,
sin madre ni padre,
y nunca aceptaste los límites del sol.
Vos sabías que todas las preguntas
y la pregunta,
solo responde al disparo de la locura.
No soportabas la burla de los sabios,
esa fuerza
tan negra, tan tramposa, brutal.
Menos aun la condena del cuerpo,
el espanto de vivir
y su gran chimenea para la muerte.
Y podías ver el culo de esa rata
que cuelga
entre los dientes más sucios del ser.
Vos naciste de tu propio dolor,
sin madre ni padre,
y nunca aceptaste los límites del sol.
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