Como no sé qué hacer.
Leo un pensamiento de Simone Weil
Pienso
y no entiendo.
Solo tengo ganas de llorar.
Vidrios rotos en la cabeza.
Cantan los pájaros en la mañana.
Yo me tapo con la frazada,
ya no quiero sentir el afuera.
Olvidé el cenicero en la cocina.
Dejo caer las cenizas en el piso.
Deben ser las tres, las cuatro.
Me coloco en posición fetal.
La cama aun está tibia.
Debería dormir.
Pero mis ojos siguen fijos en la oscuridad.
Una de las estufas ya no funciona.
El invierno entra en la casa.
Hay que tomar mate y fumar.
Recién ahora me doy cuenta que estoy dezcalso.
No me puedo mover de la silla.
Voy a combatir el frío con más frío.