lunes, 2 de agosto de 2021

Como no sé qué hacer.

Leo un pensamiento de Simone Weil

Pienso

y no entiendo.

Solo tengo ganas de llorar.







Vidrios rotos en la cabeza.

Cantan los pájaros en la mañana.

Yo me tapo con la frazada,

ya no quiero sentir el afuera. 

Uno, dos, tres, cuatro...

¿Cuántos puchos en el cenicero?

¿Cuántos amores en el adiós?

Volver a la cama.

Apretar los ojos al pasado.








En las figuras del humo la forma de un cráter lunar. 

Con la mano derecha sostengo la manija de la pava.

Con la izquierda, el mate.

Siempre la situación es la misma.

Chupo

y luego enciendo un cigarrillo.

Asisto al derrumbe del mundo.







Arrodillarse frente a la ropa sucia.

¿Rezar?

Pero mi Dios es sordo

o también está con la depre.

domingo, 1 de agosto de 2021

Metido en un tango.

Con sus remordimientos

Rencores

Amores grises.

Metido en la cama

con todos los fantasmas.






Ya no puedo masturbarme.

Lo intenté varias veces.

Deben ser las pastillas.

Aunque no tengo fantasías.

sábado, 31 de julio de 2021

El psiquiatra me explicó cómo funciona mi cerebro.

Fue muy didáctico.

Lo entendí.

Pero nuevamente estoy en la cama

y tomo un whisky.






No quiero ver a nadie.

Ni libros

Ni radio.

Menos gente.

No quiero verme a mí.

Olvidé el cenicero en la cocina.

Dejo caer las cenizas en el piso.

Deben ser las tres, las cuatro.

Me coloco en posición fetal.

La cama aun está tibia.

Debería dormir.

Pero mis ojos siguen fijos en la oscuridad.





Una de las estufas ya no funciona.

 El invierno entra en la casa.

Hay que tomar mate y fumar.

Recién ahora me doy cuenta que estoy dezcalso.

No me puedo mover de la silla.

Voy a combatir el frío con más frío.



  DIARIO DE LA DEPRE


 FRAGMENTOS