7
Sentado sobre la angustia
el estar no dice nada
ni que sí ni que no
a veces piensa en una piedra
cualquiera
pero como si fuera un diamante
oro puro
a veces ni eso
y el tiempo pasa
y los pies cuelgan en el aire, aun vivos-
2
En el comienzo del día
el mundo entero es la ventana,
un mate
y el silencio del estar.
Claro que es suficiente,
pero otro es el juego,
su distracción,
y la tristeza de un árbol.
Además ya se sabe,
la rutina apura su sed,
hueca,
y consagra al reloj sin voz.
Mejor es apartarse,
encender un cigarrillo,
chupar,
y que se agote la vida en ese gesto.