sábado, 15 de agosto de 2020

 Anterior al viento

 ya no cree en la ventana

 los efectos del mar

 y olvida la carne

 porque no

 nadie es un santo

 así que escupe

 sangre de palabras ciegas

 desdichas de otros

 sus frías cenizas 

 en la cima vacía del cielo raso

 sin un rastro

 al retornar

 hacia el cielo sin fondo.

 El idiota del nombre

 en el espejo

 de frente

 o perfil

 y más allá

 en la ventana

 su árbol

 mudo

 ninguna raíz

 y las ramas sin cielo

 En la palabra llanto

 tan clara

 una forma herida

 sin huellas

 ni cielo

 solo yuyos

 desdichas

 olvido

 o la belleza

 en la derrota del nunca.


 Mientras se espera la solución

 lo imposible

 el idiota

 sus muecas, al cielo

 las hebras de sol

 en su latir

 al caer las palabras

 mudas

 sin piel

 la atracción del mal

 la servidumbre

 ese jilguerito

 en su jaula

 ¿ningún sentido?

 y la gravedad que sueña su vuelo

 LA RESPIRACIÓN




 Junto a la piedra de la desdicha

 rayo

 apenas humano

 una respiración

 la plegaria, su gracia

 hasta la raíz

 como otro cielo

 o un rastro

 en el perfil del idiota

 al abrir el sí

 sus ojos mudos

 contra el espejo

 la purificación del ateo

 la gramática

 babas al sol

 y así y todo

 nada más que el devenir en el alm