EXCRITURA DE CALDERÓN DE LA BARCA
Ay, al pobre Calderón se la hundió su Barca,
Segismundo no duda,
ya sabe qué es la vida,
el encierro libre en cualquier pantallita irreal,
miércoles, 9 de octubre de 2019
EXCRITURA DE SHAKESPEARE
No es la duda del Príncipe de Dinamarca.
apenas es otro engaño,
los pilones de la máscara
aun sostienen la cara verdadera.
Además, resulta demasiado aburrido.
Ningún dilema,
mejor un nuevo chisme
y las publicidades del existir.
Ni siquiera la angustia de la voz.
Solo es un desliz
ese adentro del vacío
para evitar lo oscuro de la escena,
Hoy la questión ya no tiene sentido.
Un buen psiquiatra
y la receta de las pastillas
que anulan a la mueca del miedo.
Así se evita el patetismo del absurdo,
la mentira del soñar,
su falso consuelo
que inventa algún monólogo ante la nada
domingo, 6 de octubre de 2019
EXCRITURA DE CADÍCAMO
Ningún poeta puede escribir la palabra garúa,
salvo que acepte las reglas del tango;
por supuesto que no es un novedad
y menos una prohibición.
El explicar el motivo es demasiado obvio,
solo es un secretos de la lengua
que ya conocen todos,
hasta las palomas de Buenos Aires.
Además, cualquier reclamo es tan absurdo...
aunque no se use como metáfora
y sea el mismo dolor,
no se debe repetir esa tristeza.
Así que cuando apenas te moja la lluvia,
desesperado y solo,
con el tango en cada paso,,
el único consuelo es olvidar a esa palabra final.
viernes, 4 de octubre de 2019
miércoles, 2 de octubre de 2019
EXCRITURA DE UN INSOMNIO
Apenas acaricia el silencio el piano de Eric Satie,
el insomnio elige la melancolía,
los rincones del techo,
esa sola lamparita en su soledad.
En la boca seca un cigarrillo y los mates,
la incertidumbre de la ventana,
tan oscura, lejana,
al menos no molestan los recuerdos.
Poco importa el desparramo sobre la mesa,
una botella y un vaso sucio,
los papeles, los libros,
el mirar ya perdido en la mirada.
Quisiera imaginar a un mar despierto,
huellas en la arena,
un color de horizonte,
pero sabe que ese engaño es inútil.
Así que mejor volver a calentar el agua,
a cambiar la yerba,
otro cigarrillo,
tal vez así encuentre un yo sentado en su silla.
Pero hace rato que se detuvo el tiempo,
aunque late el corazón
y el instante de un destino,
los pensamientos vacíos en la prisión de la melodía..
Apenas acaricia el silencio el piano de Eric Satie,
el insomnio elige la melancolía,
los rincones del techo,
esa sola lamparita en su soledad.
En la boca seca un cigarrillo y los mates,
la incertidumbre de la ventana,
tan oscura, lejana,
al menos no molestan los recuerdos.
Poco importa el desparramo sobre la mesa,
una botella y un vaso sucio,
los papeles, los libros,
el mirar ya perdido en la mirada.
Quisiera imaginar a un mar despierto,
huellas en la arena,
un color de horizonte,
pero sabe que ese engaño es inútil.
Así que mejor volver a calentar el agua,
a cambiar la yerba,
otro cigarrillo,
tal vez así encuentre un yo sentado en su silla.
Pero hace rato que se detuvo el tiempo,
aunque late el corazón
y el instante de un destino,
los pensamientos vacíos en la prisión de la melodía..
martes, 1 de octubre de 2019
EXCRITURA DE UNA LLUVIA
Al menos esta lluvia a la mañana,
los contornos ciegos,
sus ruidos en las chapas,
las calles inundadas...
Al menos limpia algunas caras,
sus dolores vacíos,
la rutina muerta,
la condena del paraguas,
sin ninguna posible salvación,
el camino es barro,
saltos inútiles;
la miseria cae desde el cielo.
Muchos ni lo pensarán,
solo andarán con frío,
ella no reconoce a nadie.
salvo, quizás, a Cesar Vallejo,
su desconsuelo,
esos huesos del dolor,
las piedras negras de la poesía final.
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