EXCRITURA DE FERNANDO MOLLE
Otro dos ángeles caídos,
sucios,
pegajosos,
justo frente al edificio.
Roberto, el encargado,
un escoba,
un balde,
ya baldea la vereda.
Todo vuelve a su orden,
limpio,
reluciente...
Dios moderniza su Estado.
viernes, 16 de febrero de 2018
jueves, 15 de febrero de 2018
EXCRITURA DE DANTE Y BAUDELAIRE
El puñal del hastío en mi mente
por el camino del azar;
señas y guiños
y una gran nube oscura.
La tierra ya calcinada,
los árboles furiosos y crueles
¿Acaso en esta calles
solo viven los demonios?
Pero a veces oigo risas,
ese gran temporal silencioso.
Ya la ciudad está perdida,
sus fantasías muertas.
Si encuentro mi destino,
tu imagen, Beatríz, me condenará.
El puñal del hastío en mi mente
por el camino del azar;
señas y guiños
y una gran nube oscura.
La tierra ya calcinada,
los árboles furiosos y crueles
¿Acaso en esta calles
solo viven los demonios?
Pero a veces oigo risas,
ese gran temporal silencioso.
Ya la ciudad está perdida,
sus fantasías muertas.
Si encuentro mi destino,
tu imagen, Beatríz, me condenará.
EXCRITURA DE UNA INTERNACIÓN
A las mañana, a la tardes,
cada día y todos los días.
Daban vueltas y vueltas
alrededor de los árboles.
Tambíén reían,gritaban,
desesperaban por un cigarro.
Nada podía entenderse,
solo un movimiento vacío.
Yo veía los pies de la pena,
un dolor ciego en la mirada.
Empujados por los miedos,
la maldición de la inocencia,
ya seca la luz del amparo;
no les servían las palabras,
esas trampas de las patologías.
A veces, dormían al sol,
otras, lloraban sin lágrimas.
Pedían otra ración de pan,
un poco más de leche.
Yo los veía ahí, me veía,
creo que eran la humanidad.
A las mañana, a la tardes,
cada día y todos los días.
Daban vueltas y vueltas
alrededor de los árboles.
Tambíén reían,gritaban,
desesperaban por un cigarro.
Nada podía entenderse,
solo un movimiento vacío.
Yo veía los pies de la pena,
un dolor ciego en la mirada.
Empujados por los miedos,
la maldición de la inocencia,
ya seca la luz del amparo;
no les servían las palabras,
esas trampas de las patologías.
A veces, dormían al sol,
otras, lloraban sin lágrimas.
Pedían otra ración de pan,
un poco más de leche.
Yo los veía ahí, me veía,
creo que eran la humanidad.
sábado, 10 de febrero de 2018
EXCRITURAS VENCIDAS
Ya viene tibios los amargos, perdidos,
y un cigarrillo y otro y otro.
Esos palitos que flotan,
esa misma mañana ajena,
el gesto vacío: humo.
Ya no es real la ventana,
tampoco el laurel...
Las paredes no son el encierro,
la muerte es ilusión,
su cuerpo sin piel.
Ya nada empieza ni termina,
la confusión y las cenizas;
inútil, tratar de entender,
o demasiado tarde.
Ya no vendrá, nunca,
olvidó esos versos y la voz.
Mentir, mentirse,
ni ese patetismo falso.
Ya el rito no lo encuentra,
apenas siente las manos.
Sus garatos lastiman,
rotos, a la hoja en blanco.
Ya otra vez calienta el agua
y dura afuera del tiempo;
vuelve a pitar, muerde,
el gusto quemado de la corilla.
Ya vuelve a su silla, tiempla,
pero algo aun lo mira, en silencio, ciego.
martes, 6 de febrero de 2018
lunes, 5 de febrero de 2018
EXCRITURA DE PAUL ELUARD
En aquel viejo Castillo de los Pobres
la vida era otro color.
No existía el pasado;
cada instante, el universo.
El agua reflejaba las sombras,
el mal de los solitarios;
así que nadie usaba a las bañaderas,
todos sucios, solo cuerpos.
La ternura abría las ventanas:
resplandecía la miseria,
los sueños de tantas luchas,
el aburrimiento de las agonías.
Aún allí se encuentran los amantes,
culpables y locos,
y sus juramentos,
solo para defender a la libertad libre.
En aquel viejo Castillo de los Pobres
la vida era otro color.
No existía el pasado;
cada instante, el universo.
El agua reflejaba las sombras,
el mal de los solitarios;
así que nadie usaba a las bañaderas,
todos sucios, solo cuerpos.
La ternura abría las ventanas:
resplandecía la miseria,
los sueños de tantas luchas,
el aburrimiento de las agonías.
Aún allí se encuentran los amantes,
culpables y locos,
y sus juramentos,
solo para defender a la libertad libre.
jueves, 1 de febrero de 2018
EXCRITURA DE HEGEL ¿O GOETHE?
En los remolinos del pensamiento,
los libros,
las ideas de los pájaros,
su vuelo,
un vuelo libre sin aire.
Siempre encerrado en mi alma bella,
delicada,
tan sensible,
y lejos,
muy lejos de la mierda.
Adentro el reflejo puro de las aguas,
ese cisne,
el cuello que pregunta,
su miedo,
el miedo a la respuesta.
Y afuera el disfraz del miedo elemental,
la careta limpia,
el amor de la nada,
la conciencia,
siempre esa cnciencia sin cuerpo.
En los remolinos del pensamiento,
los libros,
las ideas de los pájaros,
su vuelo,
un vuelo libre sin aire.
Siempre encerrado en mi alma bella,
delicada,
tan sensible,
y lejos,
muy lejos de la mierda.
Adentro el reflejo puro de las aguas,
ese cisne,
el cuello que pregunta,
su miedo,
el miedo a la respuesta.
Y afuera el disfraz del miedo elemental,
la careta limpia,
el amor de la nada,
la conciencia,
siempre esa cnciencia sin cuerpo.
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