domingo, 5 de noviembre de 2017

MILAGRO ZAINO

Antes, siempre borracho, todos los miserables días.
El imposible de subirse a la carreta,
si hasta olvidaba atar al Zaino;
igual, solo había que escarbar basura.
Claro que pasa lo que pasa
y dejó la botella y el resentimiento;
tan doloroso, más dificil
que encontrar algo de comida.
Pero la sobriedad es un amanecer,
calles, arboledas, un destino...
lástima que hoy llueve, ay, no puede trabajar.
Así que se prepara unos amargos,
fácil...y le agradece a la vida.
Con una sonrisa y unos yuyos
ya camina a ver a su compañero.
Algo le murmura, suave, en la oreja;
el Zaino con la cabeza dice que sí
y, mientras descansa, come despacio la palabra sol.
AMORES

Ella dijo que había demasiados papeles,
que muchas telarañas,
persianas sucias,
paredes descascaradas,
cucarachas,
vidrios rotos,
polvo en todos lados,
poco sol,
no se podía ni respirar...
Ella se fue y me dejó, para siempre, la casa.

sábado, 4 de noviembre de 2017

TE EXTRAÑO MUCHO

Nadie está aquí, Luis.
Ningún cisne,
seco el manantial.
Hojas rotas,
tanto en dolor.
Esa mancha,
ay, en los árboles.
Valles de lunas,
mi cuerpo.
Triste
la dulce armonía.
Todo,
y es nada.
Ya quiero olvidar,
Luis, nadie está aquí.

UN NIÑO DE JUANELE

Ese niño
en su orilla.

Su perro,
soledades.

El agua,
que crece.

Y viene,
la noche.

Profunda,
ya no es.


Ese niño,
su perro...

Juanele,
en su orilla.
DUDAS INTRASCENDENTES

Hasta la nada de los simples mortales,
tienen ese detalle del misterio:
¿el último instante de la vida
redime y ennoblece al hombre?
Discupá, Schiller, pero tengo dudas;
a veces me imagino con pañales y...
Será que cambiaron los tiempos,
ni te imáginas los adelantos médicos.
Claro que la frase tiene grandeza,
además, solo es una cuestión de esperar.
LA DELEGADA DEL DOCKE III

A la delegada se le acerca la rama más alta,
desde su mirada sube con cuidado,
lentamente, y de pronto se pierden en el cielo,
abren una pueblada de victoria, y el pino,
ahí, en el corazón del hospital, ya no es,
casi desaparece en inmensidad de sombras,
y un instante, borrosa, se le cruza la imagen:
esa sonrisa de Evita, otra vez, en el frigorífico.

viernes, 3 de noviembre de 2017

FLOR DE JUARROZ

Ese balbucear de tu flor
no es una palabra.
Aunque digas lo contrario,
el engaño es perfume.
Ajenas al mundo, mudas,
su lugar es el páramo.
Versos sin nacer,
rotos por el silencio
¿Para qué disimular
si conocés el fracaso?
Siempre están perdidas
y nadie escucha sus colores.